El Encuentro de Mini tendrá una visita muy particular: Villa San Martín de Chaco, el equipo que dirigió el inolvidable “Tatá” Flores

César Puljiz, el entrenador que tendrá a su cargo la delegación de Villa San Martín que vendrá a Bell Ville para el Encuentro «Tatá Flores» (Foto: Baskettotal.com)

 

La novena edición del Encuentro Provincial de Mini «Tatá Flores», a realizarse este sábado 19 en cuatro ciudades de la Asociación de Básquebol del Sudeste, tendrá una visita muy particular: el equipo de Villa San Martín, de la ciudad chaqueña de Resistencia, institución en la cual dejó una huella el inolvidable entrenador Eduardo “Tatá” Flores, a quien la Federación de Básquetbol de la Provincia de Córdoba homenajeó poniéndole su nombre a la gran fiesta del Mini cordobés.

César Puljiz, el entrenador que estará a cargo de la delegación de Villa San Martín en Bell Ville, recordó el paso de “Tatá” por la institución con gran cariño y emoción.

Cesar Puljiz, en Villa San Martín, en 2015 (Foto: Diario Chaco)

“Es muy lindo recordar a ‘Tatá’. Él vino a Villa San Martín en varias etapas. La primera fue a principios de 1980, hasta 1983 o 1984, cuando estuvo a cargo de Mini y de las formativas. Luego volvió a fines de los ’80 para dirigir la Primera”, rememora Puljiz.

“En 1994 regresó al club y yo fui su asistente. Fue mi formador y pasamos años inolvidables hasta 1998: al principio, a cargo de Minibásquet, preinfantiles e infantiles. En los últimos años de esa etapa de ‘Tatá’ ya tuvo a cargo los juveniles y el equipo de Primera, para jugar la Liga B”, agrega.

“En esa última etapa tuvimos la visita de Antonio Manno, el gran amigo de ‘Tatá’, con San Isidro de San Francisco. De hecho, perdimos el cruce por el ascenso con San Isidro, allá en la provincia de Córdoba”, añade. Es más: hace pocos días (15 de mayo) se cumplieron 20 años de aquel juego que permitió que Los Halcones consiguieran el ascenso al TNA.

“Todos tenemos un grato recuerdo de ‘Tatá’, de su gente. Será un orgullo estar en el Encuentro de Mini que lleva su nombre. Todos lo recordamos: hay generaciones enteras que han pasado por sus equipos, sus conocimientos y su formación. Todo es agradecimiento y emoción al hablar de él”, completa Puljiz.

HUELLA IMBORRABLE. “‘Tatá’ Flores hizo mucho de su trabajo en el club Villa San Martín, donde formó jugadores de primer nivel a través de su enseñanza como maestro en esa prestigiosa institución. En Chaco también tuvo una gran incursión por Villa Ángela. Tatá hizo un gran trabajo y está muy identificado con Villa San Martín. Es grandioso que se lo recuerde de la mejor manera”, afirma Marcelo Golob, presidente de la Federación Chaqueña de Básquetbol.

 

El inolvidable Eduardo “Tatá” Flores (Foto: Club Sportivo Suardi)

EL RECUERDO DE “TATÁ” FLORES

Eduardo “Tatá” Flores fue un reconocido entrenador cordobés que falleció en 2009 a los 67 años, a causa de una enfermedad pulmonar.

Es recordado como docente y gran maestro, apasionado y capaz de transmitir un enorme caudal de conocimientos. “Tatá” fue un hombre que respiraba básquet: pensaba las 24 horas en este deporte. De hecho, el campeón olímpico Rubén Magnano lo citó en algún momento como uno de los referentes entre los formadores de técnicos de Córdoba.

También se cuenta que pasó largas noches de café con León Najnudel, el principal impulsor de la creación de la Liga Nacional.

 

“Tatá” Flores, apasionado, bohemio y estudioso del básquet (Foto: Club Sportivo Suardi)

 

Al gran “Tatá” se lo recuerda por su pasión, su fanatismo por el estudio de cada detalle basquebolístico, su particular humor frente a situaciones del juego y de la vida, pero sobre todo por su figura de hombre querible, bohemio y capaz de despertar afecto en todos aquellos que lo rodeaban.

Su carrera se cerró en el Sportivo Suardi, de Santa Fe, equipo con el cual logró el título de campeón de la Asociación de Morteros. De hecho, el equipo santafesino disputó algunas ediciones de la Liga Provincial de Clubes organizada por la Federación de Básquetbol de la Provincia de Córdoba: cuando sus problemas de salud le impidieron seguir al frente del plantel, Diego Riboldi lo reemplazó en el puesto.

 

“Tatá” Flores en Sportivo Suardi, el último equipo que dirigió (Foto: Club Sportivo Suardi)

 

Flores dejó su legado especialmente en Córdoba y Chaco, donde dirigió diversos clubes y selecciones provinciales, aunque también trabajó como entrenador en las provincias de Corrientes y Santa Fe y tuvo su experiencia internacional en Paraguay.

Respecto de su legado en Chaco, “Tatá” llegó a Villa Ángela, para dirigir en Unión Progresista en la década de los ‘70. Allí dejó rápidamente su huella: se mostró como un maestro, marcando a varias generaciones de basquetbolistas. Luego condujo a Villa San Martín de Resistencia, Regatas, Hindú y el seleccionado de Chaco.