Tiempo de balance. Después de llevar a Complejo Origone a su primera consagración en la 17 Liga Cordobesa Crelech, el entrenador analizó la evolución de un proyecto que quiere seguir creciendo. Entrevista.

Mientras todos buscaban cómplices para los abrazos, él se dejó ganar por lo que le pasaba por dentro. Arrodillado y llorando en soledad junto al banco de suplentes, el DT Fernando Aguilar sintetizó, en cuerpo y alma, lo que significó para Complejo Origone su primer título en la 17 Liga Cordobesa Crelech – Copa Mundo D.

“Se logró un objetivo que Complejo venía buscando hace tiempo, que tras la fase regular de la temporada era impensado. Fue un trabajo en equipo muy sólido, de dirigentes, jugadores y cuerpo técnico”, destaca el entrenador, que al igual que la institución de Justiniano Posse logró su primera corona en la competencia provincial.

Sobre esa “fase irregular”, como la llamaron sus propios jugadores y que los obligó a remar los playoffs desde el quinto puesto (cinco triunfos en doce partidos), Aguilar recuerda un aspecto clave que lo obligó a reinventar el equipo a mitad de camino. “Sufrimos muchas lesiones, pero eso nos fortaleció. Tuvimos un recambio de jerarquía como Jorge Chahab, que potenció al resto de los jugadores más allá de la salida de Emiliano Rossi, que era una ficha muy importante. El equipo supo cambiar la manera de jugar con la llegada de Chahab, cada jugador encontró su rol y la manera de ayudar”.

Tuviste que cambiar el plan especialmente por la lesión de Emiliano Rossi, que era el goleador del equipo. ¿Cómo lograron adaptarse?

Hasta su lesión era el mejor interno de la Liga. Con Emiliano jugábamos mucho en el interior, con la llegada de Jorge y la salida de él tuvimos que jugar más desde afuera hacia adentro, muchas más situaciones de pick and roll y apostar más al perímetro. Todo partiendo del pick and roll, aprovechando la fuerza de “Nino” Cerutti, la rapidez de Julián Gatti y Diego Rosatti. El equipo lo pudo hacer de muy buena manera.

Tras el quinto puesto quedaron obligados a remar de atrás. ¿Por qué ganaron tanto de visitante en los Playoffs?

En algún momento nos subestimaron. Había jugadores de mucha experiencia, que habían logrado muchas cosas en su pasado. El equipo encontró una manera de jugar y de defender luego de la fase regular y repartimos mucho el goleo, con más de seis jugadores que terminaban en dos dígitos. Y fue clave la entrega y el corazón para revertir resultados desfavorables.

A flor de piel. Aguilar vivió a pleno su primer título como entrenador en la Liga Cordobesa Crelech. // GALERÍA DE FOTOS

¿Qué le dio Chahab al equipo, más allá de su evidente talento?

Fue clave su experiencia. Ha ganado mucho en distintos niveles. Siempre encuentra al compañero mejor ubicado para darle su tiro y se crea sus propios tiros. Nos dio la cuota de gol que nos hacía falta y una jerarquía que se vio durante todas las series de Playoffs.

La Liga Cordobesa es principalmente formativa y de desarrollo. En el banco, sin tener gran rotación, apostaste por jóvenes. ¿Cómo analizás su rendimiento?

Nosotros habíamos apostado mucho a Pablo González y en Playoffs tuvo un desarrollo muy bueno, partidos excelentes anotando, pasando la pelota y dando a diferencia de Jorge otro orden. Juan Fonti tuvo una lesión que lo marginó del plantel, pero cuando se lo llamó tuvo un aporte importante. Y Julián Gatti apareció en la posición de cuatro, con su tiro de tres puntos, reboteando y defendiendo duro. Es un chico muy joven que tiene mucho por dar. Los tres nos dieron una mano muy grande.

Al lesionarse Rossi elegiste al experimentado “Tuti” León y en la serie final rindió y mucho. ¿Qué les dio puertas adentro?

La idea era buscar a alguien que conozca la Liga, que sea conocido y genere respeto. No nos equivocamos: si bien hacía un tiempo que había dejado de jugar profesionalmente, “Tuti” se puso al servicio del equipo. Eso demuestra su grandeza como persona y jugador. Se acopló enseguida, conocía al resto de los chicos y eso hizo fácil meterlo en el grupo. En la final sacó toda su jerarquía, en toda la serie. Más allá de su capacidad de rebote y defensiva, siempre aportó con los chicos afuera de la cancha.

¿Cuántas veces pensaste durante los partidos “tengo que sacar a Cerutti para que descanse” y él, a pura garra, te convencía de seguir en cancha?

Lo que ha hecho “Nino” es insuperable. Uno lo conoce y sabe que tiene un corazón enorme y que es muy inteligente para jugar. Por ahí no teníamos un recambio y lo tenía que aguantar. En realidad, a veces era yo el que le pedía que se quede en cancha. Estoy muy agradecido, fue el primer jugador que llamé. Lo había tenido en Barrio Parque y la idea era armar un grupo que yo conociera, como en el caso de “Tato” Flores y Rossi. Me facilitaron el trabajo en el día a día.

Aunque falta mucho, ¿hay expectativas, ideas y proyecto para lo que viene en el Federal?

Por ahora estamos en unos días de relajación. Por más que hubo solo siete equipos, el nivel de exigencia no bajó y sigue siendo de lo mejor del país. Nos merecemos un descanso y después veremos qué desean hacer los dirigentes, pero lo más importante no son los nombres que estemos, sino que el básquet de Complejo siga adelante lo más arriba posible por muchos años.

¿Pensás que hay jugadores que pueden dar el salto de categoría?

Sí. Depende de las expectativas de los dirigentes en el Federal, pero pienso que sí. Lo más importante es que Complejo y la gente entienda que el básquet necesita el apoyo de todos, de sus sponsors y empresarios para estar muchos años en un nivel alto.

> Fotos: Malena Noves / Prensa FBPC.

 

Por FBPC