¿Sabés si juega Bolmaro contra Córdoba? En Las Varillas no se habló de otra cosa durante todo el día. En el hotel en el que se alojaron las tres delegaciones visitantes, la duda repiqueteaba por todos lados durante la mañana del domingo. El playero de la estación de servicio no sabía si en el básquet se sacaban tarjetas amarillas, pero repetía lo que todos querían saber: si la joya local jugaría en casa frente al poderoso equipo de la Asociación Cordobesa.

¿Por qué tanto revuelo? En Las Varillas, ubicada 170 kilómetros al sudeste de la capital cordobesa, hay un pibe que la rompe. Todos lo saben. Todos oyeron hablar de él. ¿Pero qué pibe? Leandro Bolmaro, ese diamante en bruto que ya quisieron reclutar Weber Bahía, de Bahía Blanca, y Obras Sanitarias, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, dos equipos que disputan la Liga Nacional y lo quieren para sus planteles de Liga de Desarrollo.

Aunque en el entorno quisieron cuidarlo, e inclusive su papá no quería saber nada con esa idea que hizo florecer las dudas en las últimas horas, ese flaquito con técnica de crack hizo saber que tenía muchas ganas de jugar. De ser campeón ante su gente. Y nada menos que en su club, Almafuerte de Las Varillas, la sede del Final Four del Provincial de Seleciones de la categoría U17 masculina.

¿Y entonces? La cuestión es que Leandro, el pibe de 16 años y 1,99 metros de altura, estuvo en la concentración de la preselección argentina U17 y se perdió los dos primeros juegos del cuadrangular decisivo. Pero el bichito le picaba demasiado fuerte. Entonces, hubo quienes juntaron dinero para que el crack pudiera estar en cancha en el partido decisivo: armaron la «vaquita» y pagaron un remisse para trasladarlo desde el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Cenard), en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, hacia Las Varillas. Finalmente fue su papá quien lo buscó en el remisse. Llegó un rato antes del partido.

¿Sabés si juega Bolmaro contra Córdoba? La respuesta fue un rotundo «sí»: se calzó la musculosa número 7 de la asociación de San Francisco y estuvo en el quinteto inicial del partido por la corona. Volvió, de esa manera, a jugar en casa después de algunos meses, ya que desde noviembre pasado disputó la Liga Cordobesa Crelech como refuerzo de El Ceibo de San Francisco.

 

 

¿IMPOSIBLES? NO EXISTEN LOS IMPOSIBLES

En la etapa clasificatoria del Provincial U17, Leandro también ajustó tuercas para poder estar presente: jugó un viernes por la noche con El Ceibo, en la Liga Cordobesa de mayores, y a la tarde siguiente estuvo en cancha en Tancacha, para iniciar la búsqueda de una plaza para el Final Four con la casaca celeste de San Francisco.

En esos dos partidos promedió 20 puntos, 7 rebotes y 5 asistencias. Fue, por supuesto, figura clave para sacar boleto al cuadrangular decisivo.

 

 

Antes del Final Four, la concentración de la preselección argentina, que incluía partidos amistosos contra Uruguay, pintaba como obstáculo casi imposible de superar. Fueron días de entrenamientos picantes y, también, de juegos donde todos querían mostrarse con la albiceleste: el sábado, frente a los charrúas, Bolmaro fue una de las figuras de la preselección que dirige Sebastián Figueredo, con 12 puntos y muy buenas acciones.

Pero qué le van a hablar de obstáculos a un pibe que tenía tantas ganas de jugar. El Provincial U17 se definía en casa: en la ciudad y en el club que lo vieron crecer. Y él no estaba dispuesto a perdérselo de ninguna manera. De hecho, le guardaron su lugar entre los 12 del plantel y la voz del estadio lo mencionó en la presentación de los equipos en los dos juegos previos, aun cuando Leandro estaba en el Cenard.

¿Sabés si juega Bolmaro? Más vale que juega.

 

 


Producción, textos y entrevista: Lucas Llerena


Edición: Gabriel Rosenbaun


 

Por FBPCweb