Luchino volvió a ser decisivo para el segundo triunfo al hilo de 9 de Julio de Río Tercero sobre Poeta Lugones (Foto: Prensa 9 de Julio)

 

Hay partidos capaces de imprimirle el sello a una Liga. Sacarle brillo a una competencia y brindar uno de esos espectáculos en los que todos se van con una sonrisa, aun los perdedores. El que se jugó el domingo, en el José «Gordo» Albert de Río Tercero, es sin duda uno de esos juegos.

Con un muy buen marco de público, una intensidad de juego que no aflojó en ningún momento y una tonelada de adrenalina en un final con suspenso, Sportivo 9 de Julio de Río Tercero superó a Poeta Lugones de Córdoba 65 a 61 (ver planilla) y se puso 2-0 en una de las series de semifinales de la Liga Cordobesa Crelech.

El Patriota, que hilvanó su 11ª victoria consecutiva, quedó a un paso de la final: tendrá su primera chance el viernes 24, cuando vuelvan a verse las caras, esta vez en Córdoba. Poeta, que por primera vez en la temporada sufrió dos derrotas al hilo, quedó obligado a ganar tres juegos en cadena para revertir la historia y meterse en la definición por el título.

 

Luchado, parejo y con un gran marco de público: así fue el juego en el José «Gordo» Albert de Río Tercero (Foto: Prensa 9 de Julio)

 

En el Nueve, Emiliano Rosales sumó 16 puntos y 7 rebotes (11 y 5, respectivamente, en una segunda mitad en la que brilló), mientras que Gastón Luchino volvió a mostrar su enorme jerarquía: anotó 15 puntos (4/12 de campo y 6/7 en libres) y, más allá de las estadísticas, pesó en cada uno de los momentos decisivos del encuentro. Por su parte, Ramiro Maldonado aportó 12 unidades (3/8 de campo) y Manuel Cadenazzi sumó 7 tantos y 9 rebotes.

En la visita brilló Julián Garate, goleador del partido con 28 puntos (10/17 dobles y 8/12 en libres), a los que agregó 5 rebotes. Además, Facundo Lazcano aportó 12 puntos y 13 rebotes, y Santiago Ortega finalizó con 10 unidades (3/16 de cancha): aunque no tuvo gran puntería, anotó un triple fundamental para cargar de suspenso los segundos finales en Río Tercero.

Los aciertos desde la línea de libres fueron fundamentales: el local metió 16/23 (69 por ciento) y la visita anotó 17/32 (53 por ciento). En el perímetro también hubo diferencias: Poeta logró 10 por ciento en tiros de tres puntos (2/20), en tanto que el Patriota consiguió 32 por ciento (9/28).

 

PARTIDAZO, DE PUNTA A PUNTA

Poeta arrancó mejor parado. A su habitual defensa, la visita le agregó un juego fluido en ataque: a diferencia del viernes, se movió con soltura en campo adversario. Ramiro Freiberg, el base, se dedicó a repartir el juego y, de a poco, aparecieron Garate, Ortega, Heredia y Lazcano.

El Nueve respondió con un parcial de 5-0 que lo dejó 13-12 arriba. Un triple de Prono, ahogado por los 24 segundos, y un bombazo de Rosales permitieron que el dueño de casa metiera una rápida seguidilla de 6-0 y se fuera al primer descanso con ventaja de cinco (19-14).

Dos apariciones de Assum, separadas apenas por unos segundos, le dieron mayor amplitud al local: vistoso doble de un lado y tapón del otro, para el pibe y ventaja de cinco para el Nueve (23-18). Poeta, que mostró una versión mejorada a la del viernes, se recompuso con su ímpetu característico: defendió de la manera pegajosa con la que se transformó en equipo sorpresa y, además, sumó en el canasto rival. Garate, que tuvo una noche infernal, sumó un doble y el adicional por falta y dejó el tablero igualado en 23.

 

Luego, un libre de Lazcano puso al frente al equipo conducido por Lautaro González. De todas maneras, el liderazgo volvería a cambiar rápidamente. Llegó un momento frenético del juego, con varios fallos de los árbitros que despertaron polémica, y el local lo aprovechó mejor: en la misma jugada, Juan Manuel Enrico fue sancionado con una infracción, sufrió una contractura que lo dejó afuera el resto del partido y, en la protesta, ligó una falta técnica. Rivarola facturó con tres libres para el Nueve y Luchino, experto en clavar la daga en el momento preciso, metió un triple que llevó la diferencia a seis (31-25).

Aun golpeado por esa situación, y con siete libres fallados en 19 intentos en ese segmento del juego (convirtió 12/19 en el segundo cuarto), Poeta volvió a meterle esa intensidad que ya es marca registrada. Limó la diferencia, fue a la línea de libres, bajó rebotes ofensivos, aprovechó una falta técnica al banco rival y hasta hizo que el local perdiera una bola por no reponer de costado en 5 segundos. De esa manera dejó la desventaja en sólo una unidad antes del descanso largo (32-33).

 

 

Rosales, que había aparecido poco en la primera mitad, desplegó su arsenal en la segunda parte. Y arrancó con todo: dos triples seguidos para poner el tablero 39-32 para los dirigidos por Bernardo Lardone.

No obstante, el liderazgo en el tablero electrónico volvería a cambiar de dueño: Poeta metió el juego en una vorágine, se puso a tiro con un triple de Ortega frente al canasto y pasó al frente 43-41 con dos libres de Lazcano, para completar una seguidilla de 9-0.

Llamados a aparecer en el instante preciso, Luchino y Maldonado dijeron presente: «el Pepi» puso el 47-43 con un triple a la salida de una cortina y el capitán llevó la diferencia a ocho (51-43), luego de levantar al público con dos de esos dobles en los que deja plasmada toda su categoría.

Tozudo y cabeza dura, Poeta no supo de adversidades y siguió en la lucha, en un último cuarto muy friccionado y con altas dosis de adrenalina: la visita acortó a cuatro (47-51) y se puso plenamente en partido con el coraje y el goleo de Garate (49-51).

En los momentos calientes, cuando las papas queman, Nueve sabía por dónde tenía que pasar el juego. Otra vez, el tridente Luchino-Rosales-Maldonado. El ala-pivot clavó un triple a 45 grados para el 54-49 y «el Pepi» le dio más oxígeno al Celeste (56-49). Cuando Cadenazzi corrigió y transformó en doble una penetración de Maldonado, el marcador quedó 58-51: pintaba difícil de dar vuelta.

Sin embargo, el equipo de Córdoba capital no conoce de imposibles: se despachó con una ráfaga de 6-0, con varios recuperos y corridas, y acortó a dos (57-59) cuando aún quedaban 2m06s por jugar.

 

 

 

Desde la línea de libres, Gastón Luchino sacó una diferencia que parecía decisiva (63-58), aunque Ortega, con un triple oportunísimo a 12 segundos del cierre, se encargó de desmentir que estuviera todo definido (61-63). Para cazar definitivamente la presa, el Nueve encontró al personaje perfecto: Luchino (¿quién, si no?) afinó la mira telescópica, pareció no sentir el hecho de no haber salido ni a descansar ni un instante en la segunda mitad y acertó dos disparos libres, para moldear un 65-61 que, por fin, permitió el grito de desahogo del Patriota de Río Tercero.

 

 

 

Cobertura: Gabriel Rosenbaun y Lucas Llerena

Fotos: Prensa 9 de Julio

Por FBPCweb