En su Río Tercero natal, el base de los New York Knicks vivió un fin de semana a pura solidaridad: el sábado encabezó el encuentro “Todos Por El Chufli” y el lunes entregó donaciones a instituciones de la región.

Su estilo en la cancha no es una casualidad. Cada pase, cada asistencia dada en el parquet, tiene su correlato en su vida diaria: durante su estadía en Río Tercero, Pablo Prigioni, el base que brilla en la selección argentina y en los New York Knicks de la NBA, dio una cátedra mágica de buenos valores con dos actividades solidarias más que destacables.

Por un lado, el sábado, el jugador encabezó junto a Marcelo Milanesio el encuentro solidario “Todos Por El Chufli”, que reunió en la cancha de 9 de Julio a una colección de estrellas para darle fuerza a Leonardo Díaz, histórico jugador cordobés que afronta un problema de salud.

Héctor Campana, Edgar Merchant, Juan Fernández, Miguel Gerlero, Leonardo Segura y Diego Prego, entre muchos otros, se sumaron al evento. ¿El resultado? Números que emocionan: cortaron 984 entradas, vendieron más de 200 bonos contribución y recaudaron 34 mil pesos para la causa. Además, la Asociación de Jugadores aportó otros 5 mil pesos y el capitán de la selección argentina, Luis Scola, le envió una camiseta a “Chufli”.

“Ojalá no tuviéramos que estar jugando este partido, pero dadas las circunstancias estamos acá con gusto, con mucho placer, apoyando a ‘Chufli’ para que encare este problema con toda la energía”, expresó el ganador de la medalla de bronce en Beijing 2008, que no esquivó ningún micrófono y, mucho menos, las fotos con sus fanáticos. “Lo más valioso de este deporte es la cantidad de gente que uno conoce, los amigos que uno hace en diferentes lugares. Vinieron jugadores de otras provincias, de todos lados para apoyar a Leo y ese compañerismo es destacable”, agregó.

Abrazo solidario. Prigioni, Milanesio y Campana saludan a Leo Díaz.

Dos días más tarde, en la noche de este lunes, el NBA continuó con su itinerario solidario: en el auditorio de la Cooperativa de Obras y Servicios Públicos de Río Tercero, cerró formalmente su Campus (realizado entre el 19 y el 23 de junio) entregando, tal como había prometido, materiales deportivos a distintas instituciones de la región.

“Estoy muy contento por el Campus, es como cerrar el círculo. Ojalá hubiésemos podido conseguir todo lo que hacía falta, pero este es el primer paso. Me deja inmensamente feliz cómo ha transcurrido todo. El primer objetivo era que los chicos lo disfruten y me fui con esa sensación. Y ahora me voy con la sensación de que lo que conseguimos lo pudimos trasladar a los clubes e instituciones. Estoy encantado con este final”.

Por su parte, Carlos Papini, presidente de la Asociación de Río Tercero -que participó en la organización del evento-, realizó su balance destacando la predisposición de Prigioni y lo que generó su presencia para la Asociación y el básquet de la región.

“En general, todo lo que se adquirió con las utilidades que dejó el Campus fueron pelotas. Hice un relevamiento por los clubes y teniendo en cuenta los costos compramos pelotas de Minibásquet, de Básquet Femenino y Mayor. También hay pecheras, redes, bolsas para pelotas, un juego de relojes de 24 segundos para un club e indumentaria para una escuela. El monto final ronda los 82 mil pesos y los clubes beneficiados son 13, dos escuelas y el Polideportivo de la Municipalidad de Río Tercero”, detalló el dirigente.

Así es Prigioni. Solidario y comprometido, tanto en la cancha como en la vida diaria. El estrellato no le nubla el camino hacia los valores más puros. Así de bien le va.

El básquetbol de Córdoba reconoce y expresa su gratitud ante el ejemplo de honestidad, trabajo, solidaridad y mérito deportivo. El gesto solidario deslumbra tanto como su carrera deportiva. ¡Gracias, Pablo Prigioni!

> Fuentes: Federico Colautti (Pasión Deportiva – FM Sol 100.1 – Río Tercero); Rafael Gaspar Gerlero (Planeta Básquetbol – LV26 Radio Río Tercero).

> Fotos: Gentileza Municipalidad de Río Tercero.

Por FBPC