Veinte años no es nada

Así, con ese verso del tango «Volver» de Carlos Gardel, se podría recordar a la última pieza que compuso una de las duplas clásicas, históricas y de mayor trascendencia en nuestro básquet argentino, como lo fue la compuesta por Marcelo Milanesio y Héctor ‘Pichi’ Campana.

El 15 de julio del año 2000, el estadio ‘Antonio Cena’ del Club El Ceibo de San Francisco albergó la final del 66° Campeonato Argentino de Mayores Masculino, entre Córdoba y Buenos Aires. Dicho encuentro sería el último partido oficial que jugaron juntos Milanesio y Campana.


La Selección anfitriona era la máxima candidata del torneo, ya que presentó un plantel de gran jerarquía, ya que a la mencionada dupla se le sumaban Gabriel Riofrío, Leonardo Gutiérrez, Luis Villar, Andres Pelussi, Bruno Lábaque, entre otros, y eran dirigidos por Medardo Ligorria. Dicho certamen, que contó con la transmisión internacional, por primera vez, de ESPN, tuvo la presencia de una cantidad importante de jugadores de renombre como hacía tiempo no se veían en la competencia, como por ejemplo, Walter Hermann, Facundo Sucatzky, Diego Lo Grippo, Roberto López y Alejandro Burgos en Santa Fe; Sebastián Rodríguez, Eduardo Dominé, Diego Cavaco, Walter Storani en Buenos Aires, que era dirigida por Carlos Romano; Paolo Quinteros, Claudio Farabello en Entre Ríos defensor del título, comandada técnicamente por Sebastián Svetliza; Lucas Victoria en Tucumán; Julio Mázzaro en Río Negro; Pablo Moldú en Chubut; entre otros.
Córdoba se terminó consagrando campeón, venciendo en la semifinal a Entre Ríos y en la definición a Buenos Aires por 72-67 y fue el punto final de una dupla que marcó una era dentro del básquet argentino, consiguiendo seis títulos de Liga Nacional y cuatro internacionales, y el Campeonato Argentino de Mayores del 2000.

Plantel de Córdoba en el Argentino del 2000. Gentileza: Diario Sports de San Francisco

En esta época de Pandemia, en la cual todos debemos quedarnos encerrados para cuidarnos y cuidar a los demás, muchos recuerdos vuelven a flor de piel, más quizás que cuando vivimos nuestra vida normal y fue esto lo que le hizo al ‘Pichi’ recordar tanto ese Campeonato y así nos contaba.

– ¿Qué recordás de ese Argentino?

– Fue un torneo muy lindo, además de haberse jugado en Córdoba, no solíamos jugar los Argentinos por lo extenso que era la temporada de la Liga Nacional. Aparte de que éramos locales, teníamos buena relación con los dirigentes de la Federación, entonces decidimos jugarlo. De hecho fueron muchos jugadores que participaban de la Liga. Fue un lindo torneo, la expectativa en San Francisco fue bárbara, pasamos una semana espectacular, la gente siempre en los alrededores del hotel, la cancha siempre llena, por suerte terminamos coronando con el título. Éramos favoritos, pero obviamente hay que ganar, fue un buen partido, una definición muy linda y un hermoso recuerdo de lo que fue el último partido oficial que jugué con Marcelo, terminar con una victoria y un título para Córdoba es un gran recuerdo. No fue mi último encuentro, ya que luego de unos años volví a representar a la provincia.

Tuvo un sentido especial porque nuestra historia jugando juntos también comenzó con la camiseta de Córdoba en un Argentino en Corrientes en el año 80. Fue para cerrar un ciclo.

 

– Más allá de lo que mencionabas de la buena relación que tenían con los dirigentes, ¿influyó en tu decisión de jugar el Argentino la posibilidad de jugar por última vez con Marcelo?

– Podía ser, quizás fue de manera inconsciente. Marcelo jugó dos años más, yo me iba de Atenas y, por la edad, podría ser. No es lo que lo hicimos porque era la última vez que podíamos jugar juntos, pero en definitiva se dio así.

 

– Con el correr del tiempo, ¿tomó mayor trascendencia para vos ese último partido juntos y haber salido campeones con Córdoba?

– Después que se retiró él y después que me retiré yo, sí. Luego hemos jugado algunos partidos juntos, inauguración de alguna cancha o algún evento muy puntual, pero oficialmente sí, fue el último. Con el correr del tiempo uno de le da más importancia, son cosas que se van sumando que uno en el momento no lo piensa.

– ¿Qué significó para vos ese torneo en tu carrera?

– La realidad es que los Campeonatos Argentinos, con la creación de la Liga, habían perdido la importancia y la trascendencia que tenían en otro momento. Pero siempre un título es importante y cuando uno juega lo hace para ganar, además hacerlo con la camiseta de Córdoba y con una gran cantidad de amigos, muchos jugadores con los cuales he compartido muchos momentos de mi vida deportiva.

Cuando pasa el tiempo uno empieza a ver o a analizar la parte sentimental: un título con Córdoba, con Marcelo, con amigos, en San Francisco, de local, con la expectativa de la gente; tal vez los años le van sumando condimentos que a lo mejor en el momento no lo ves. No me imaginé nunca que hoy, tras 20 años, lo estaría recordando como lo recuerdo, estaría hablando y haciendo notas de esto, estaría compartiéndolo en Redes Sociales, muchas cosas que en el momento uno no lo piensa, pero pasan.

 

Por último, quisimos saber si habían dialogado con Marcelo en este día en particular por cumplirse 20 años y ‘Pichi’ dejó una gran definición sobre su relación con su ex compañero de equipo, «hoy por esto en especial no hemos hablado pero si tenemos contacto, nos hemos hecho muy amigos, más allá de lo que vivimos deportivamente, hoy podemos decir que somos amigos y nos preocupamos por lo que le pasa al otro y en definitiva eso es lo importante de la vida. Más allá que compartimos una etapa muy importante en nuestra carrera deportiva, compartimos la vida y eso no tiene precio».

La foto del campeón. Gentileza: Diario Sports de San Francisco